Un apetito voraz


EL DEBATE ENTRE EL EXPRESIDENTE MANUEL ZELAYA Y EL GENERAL
ROMEO VÁSQUEZ FUE TAN INTENSO QUE ABRIÓ EL APETITO
DEL PERIODISTA EDUARDO MALDONADO, quien disfrutó el
enfrentamiento como espectador más.
El agrio debate suscitado entre el expresidente Manuel Zelaya
y el ahora aspirante presidencial, general Romeo Vázquez
Velázquez, en el programa televisivo que dirige el
periodista Eduardo Maldonado fue todo un suceso la semana
pasada.
Tan interesante estada la ráfaga de “cañonazos”
y acusaciones que se lanzan los políticos que al periodista
se le abrió el apetito a tal grado que no tuvo reparo
en saciar su hambre con una enorme hamburguesa que de paso,
incluía papas fritas y refresco.
Zelaya acusó al general Vázquez de ser utilizado
como un instrumento de una élite para realizar el golpe
de Estado en su contra y le preguntó qué hizo
con el dinero que se asignó a las Fuerzas Armadas para
el proyecto de la Cuarta Urna”.
Mientras el general intentaba contraatacar sacando a relucir
el penosos episodio del retiro de 40 millones de lempiras
en una carretilla de la bóveda del Banco Central, Eduardo
Maldonado seguía disfrutando de su almuerzo en vivo
dando grandes mordidas.
El periodista prestó su espacio televisivo para que
se convirtiera en un “ring de boxeo”, donde se
desarrolló una larga pelea en la que Maldonado no tuvo
que servir como juez, simplemente dejó que todo se
fuera desarrollando naturalmente para que salieran los más
oscuros y escondidos sentimientos entre quienes algunas vez
fueron amigos.
“Tengo que reconocerlo, estoy vivo porque las Fuerzas
Armadas no me quisieron matar; pero eso no justifica todos
los crímenes que cometieron”, dijo Manuel Zelaya
Rosales.
Mientras que el líder de la Alianza Patriótica
le respondió que “sobre su cabeza y sobre su
corazón está la muerte de todas las personas,
fue el que dividió al pueblo hondureño (...)
Reclamaba sus derechos y la ambición, que lo llevó
a pretender perpetuarse en el poder”.
El enfrentamiento fue transmitido varias veces en el canal
HCH TV Digital y medios nacionales recogieron los momentos
más calientes del programa de esa tarde, y no podemos
pasar por alto el espectáculo que también ofreció
el periodista Eduardo Maldonado que con su particular y folclórico
estilo disfrutó de su hamburguesa mientras escuchaba
la infinidad de “trapitos sucios” que sacaban
Mel y Romeo…