Hablemos Claro
 

Editorial

 

ENCUESTAS QUE INVOLUCIONAN

… “ninguno de los aspirantes mencionados debe confiarse ni mucho menos sentirse seguro, porque nunca como ahora el electorado ha demostrado no estar amarrado a una persona, o a un grupo, ni siquiera a un partido. Hay voto duro en los partidos tradicionales, electores que sostienen su militancia por encima de todo, pero estos ya no son la mayoría”…

 

En los últimos procesos electorales cada vez que asoma una elección se publican encuestas sobre preferencias del electorado, con lo cual se envía algún mensaje a la población de cómo está la aceptación popular que gozan los aspirantes. Desde el momento en que aparece la encuesta pareciera que el ambiente enrarecido se despeja para que con claridad los ciudadanos puedan observar quiénes son los líderes de cada partido y en ese momento es cuando surgen los nuevos barones de la política. Algunas veces los márgenes de error de esta encuesta han sido enormes por lo que la investigación termina siendo arrollada de manera inmisericorde por los verdaderos resultados.

A Mel Zelaya esta encuesta lo daba por derrotado apenas veinte días antes de los comicios, por lo que la involución en tan poco tiempo no fue producto de un milagro sino el de saber anticipadamente por otras investigaciones que la tendencia le era favorable a Mel Zelaya un mes antes de la elección. Siempre los resultados de una encuesta deben de tomarse como algo relativista, esponjoso y elástico, porque un aspirante puede estar liderando un mes y al mes siguiente, por un par de disparates que diga o haga estará alejado de la punta para caer en la cola. Esto quiere decir que se puede estar encabezando una campaña pero cuando un aspirante no actúa estratégicamente sino que simplemente lo hace como un político, en el mal sentido que en Honduras se le ha dado a la palabra político, sin posibilidad de moderación, sin capacidad integradora y con una arrogancia repugnante, entonces la situación se le revierte y de ser el candidato con más probabilidades queda relegado con un posibilismo de cola.

Es demasiado temprano para definir liderazgos a través de encuestas, por lo que ninguno de los aspirantes mencionados debe confiarse ni mucho menos sentirse seguro, porque nunca como ahora el electorado ha demostrado no estar amarrado a una persona, o a un grupo, ni siquiera a un partido. Hay voto duro en los partidos tradicionales, electores que sostienen su militancia por encima de todo, pero estos ya no son la mayoría. Son los pragmáticos, aquellos ciudadanos que no dejan oír su voz sino hasta que llega el momento de acudir a las urnas, los que deciden la contienda. En ese sentido la democracia hondureña ha sufrido una involución pragmática en que miles de hondureños demuestran estar preparados para no dejarse confundir con encuestas prematuras.

Cada día que pasa nuestra gente está más interesada en oír propuestas que en aceptar posiciones rígidas, el pueblo hondureño no está dispuesto a aceptar maniobras regresivas con las cuales se batalla para tener el control de un partido para anclarse y maniatar a los demás aspirantes para no darles posibilidades de avance. A eso se debió que modificaron el calendario electoral y adelantaron las elecciones primarias que estaban fijadas para febrero del 2009, con el objeto de dejar a la deriva a otros aspirantes que ahora encabezan la intención de los votantes. Pero nada está dicho, es demasiado temprano para coger la liebre y mucho más para guisarla. Queda mucho camino, unos cuatro meses que serán una eternidad para aprovechar cada certeza o para sacarle provecho, en mayor o menor medida, a los errores de los demás.

Deberá haber algunos sacrificados políticos que tendrán que dejarle libre el camino a los que sean capaces de crear un puente y atornillar aglutinadoramente a la mayoría de sus correligionarios para vencer en las urnas. Si el candidato que resultare ganador de las primarias, usando la fuerza de una maquinaria o de los cuantiosos recursos de que dispone, no es capaz de convencer a la mayoría de sus correligionarios a que le acompañen en ese viaje hacia el futuro imperfecto que son las elecciones, de nada le habrá servido ganar las internas porque el quid del asunto está en ganar las generales del 2009. ¿Cómo conectar las aspiraciones personales con la aceptación de la mayoría? He allí el detalle como decía Cantinflas.

 

Opinión
 

Babel en Toncontín

  Por RODRIGO WONG ARÉVALO

En la historia se menciona a la torre de Babel como el primer rascacielos, que para entonces era un orgullo fuera de lo común porque los arquitectos que la construyeron creían que, por tratarse de una torre escalonada rematada por un templo les permitiría llegar al cielo. La Biblia dice que Yahvé, DIOS, quizo castigar la soberbia destruyendo la empinada torre que aquellos hombres pretendieron convertir en una furtiva escalera hacia los cielos. La torre de Babel fue el primer intento de conquista espacial que se aplica figuradamente al máximo desorden y a la mayor confusión. Con la caída de la torre de Babel, el análisis histórico dice que allí se originó la disgregación o dispersión de la humanidad, o sea que el castigo de Dios sobre Babel es la explicación de la diversidad de naciones y lenguas del mundo, por eso cuando se habla de Babel no sólo se refiere a la diabólica torre sino a todo aquello donde reina el desorden y la confusión.

Babel es sinónimo del sitio en que hay gran desorden y confusión o en el que hablan muchos sin entenderse. Es una manera extraña para explicar cómo aquella maldición divina lanzada por Dios para castigar la vanidad de los promotores y de los arquitectos terminó originando los diversos idiomas que surgieron cuando la humanidad se dispersó. Recientemente leímos la interesante opinión del capitán de aviación Edwin Torres uno de los más experimentados pilotos hondureños que por tantos años afrontó el dilema diario de aterrizar en Toncontín. El capitán Edwin Torres, a quien entrevistamos por la radio en numerosas ocasiones cuando surgía el tema de la necesidad de un aeropuerto seguro para Tegucigalpa, es un gran conocedor de la materia que no desafía la prudencia cuando le toca referirse a un tema tan delicado. Es bueno leer esta opinión de Edwin Torres porque gracias a ella podemos salir de la confusión que a manera de crisis se ha construido alrededor del aeropuerto Toncontín, en tiempos de campaña electoral, cuando desgraciadamente los políticos inescrupulosos toman como bandera los temas más delicados, incluyendo aquellos donde está de por medio la vida de muchas personas.

Una vez le preguntamos al capitán Edwin Torres qué tan seguro era Toncontín, hablamos de los años 80, y nos dijo con la humildad del sabio: “Si pudiéramos tener en Toncontín una pista como la del aeropuerto de San Pedro Sula, sería el aeropuerto más seguro”. Los divinos políticos, que parecen arquitectos, ingenieros, técnicos de aeronavegación, porque hablan con la propiedad conque lo haría cualquiera de esos profesionales, se llenan la boca diciendo que Toncontín no representa ningún riesgo. Todos los que vivimos en Tegucigalpa quisiéramos que Toncontín tuviera una pista como la del aeropuerto de San Pedro Sula o como la pista de Palmerola, pero la realidad es que tiene una pista corta, que se achica aún más, por la difícil aproximación debido a los cerros aledaños.

Los expertos de la aeronavegación dirán si Toncontín es capaz de resistir los vuelos de los grandes aviones, con qué capacidad de pasajeros y de carga, pero por ahora los políticos inescrupulosos no deben tentar a la suerte que ha tenido Toncontín, de ver cómo los aviones jets se rascan la panza en una cerca de alambre cuando aterrizan justo en el sitio señalado para evitar el riesgo de comerse la pista y que el avión se desboque. Jugar con la aventura de desafiar la ley de las probabilidades es algo que sólo cabe en las mentes siniestras que sabiendo el peligro que existe en un determinado lugar, al igual que los arquitectos de la maldita torre de Babel, en un momento deberán comparecer ante la ley y ante la historia por sostener opiniones contrarias a la prudencia y la razón. La arquitectura y la ingeniería en que se basa la aeronavegación nunca dejan espacios para que los temerarios y los irresponsables hagan de las suyas desafiando los márgenes de seguridad. Quienes retan a los márgenes de seguridad.

 

Opinión
 

Crisis y vacas flacas

  Por CÁNDIDO

Hay quienes siguen reclamando que Mel Zelaya hizo mal durante la campaña política en ofrecer mejorar los precios de los combustibles sabiendo que era algo imposible de cumplir. Si los discursos y ofertas electorales tuvieran el valor de un contrato registrado, todos los gobiernos habrían incurrido en fraude por su manifiesta ocultación de las crisis que luego se presentan y que son imposible manejar. Ese es el caso de los combustibles, que hasta el momento de la pasada campaña electoral nadie sabía a ciencia cierta cómo iba a desembocar el tema del petróleo.

El ex presidente Rafael Leonardo Callejas sustentó su campaña electoral prometiendo que en su gobierno no habría devaluación del lempira y lo primero que hizo una vez asumida la Presidencia fue decretar de manera oficial la devaluación, algo inevitable en aquel momento pero que manejado como tema de campaña rindió un excelente rédito electoral. Quizás los candidatos en momentos de campaña no engañaban más que a quienes se dejan engañar porque los pronósticos en tiempos de proselitismo son fáciles de deducir. Ahora estamos frente a una verdadera crisis mundial de la que no escapan ni las potencias, porque en estos países a sabiendas de que vienen tiempos difíciles tienen siempre elementos de análisis de sobra, simplemente para adoptar precauciones con plena conciencia de que si la crisis no es grave el país al final sale ganando.

El asunto es que todo país, por muy rico o pobre que sea, no debe esperar a que un cataclismo económico lo sorprenda, hay que prepararse para hacerle frente a la tormenta, lo que no debemos hacer es exponernos a la intemperie de una recesión sin tener los suficientes paraguas que protejan la economía del Estado y la de los ciudadanos. La magnitud de la crisis por el incremento de los precios del petróleo nos debe poner a los hondureños en autos de una nueva conducta para no exigir más de lo que en estos momentos podemos recibir, so pena que el Estado caiga víctima de un desplome que arrastre al país a la ruina. Todavía no aparece Honduras en la lista de países donde la poquedad miserable muestre una hambruna generalizada. Hay mapas objetivos de organismos especializados que nos muestran entre los países donde las condiciones de pobreza son superables, por lo tanto compete al gobierno tomar aquellas medidas que tiendan a mejorar la situación donde la pobreza empieza a empeorar, aunque esas medidas golpeen a otros sectores acostumbrados a vivir en la comodidad.

Tampoco debe entenderse esto que estamos en condiciones como para proclamar que aquí no pasa nada, aunque lo cierto es que Honduras no se arrastra hacia la ruina. Lo que el gobierno debe cuidar es que cada medida que tome no conduzca a miles de trabajadores a quedar sin empleo y que además, los sectores comerciales no se queden de brazos cruzados, porque el no hacer o no permitir puede quebrar las bases de la economía hondureña. Detrás de cada medida por lo general siempre hay sectores presionando y por lo tanto cuando se perjudica a alguien de inmediato aparecen las reacciones en los medios. Es una difícil tarea para cualquier gobierno, que no puede ser complaciente del todo con aquellos que piden y exigen, como no puede andar con tranquilizantes y retóricas para tratar de infundir una falsa confianza, cuando se deben tomar medidas con determinación y coraje, aunque con ellas pueden venir reacciones de los más poderosos del mundo contando con la confabulación de los más poderosos del país.

Lo cierto es que estamos en época de vacas flacas, cuando aunque la gente pida soluciones, los gobernantes saben que es imposible complacer del todo porque lo primordial es salvar el país. Pero ante todo los gobernantes deben saber que el pueblo no debe perder la confianza de que sus autoridades trabajan por garantizar que aquí todos podamos tener que comer, aunque sea nuestro manjar de todos los días: tortillas y frijoles.




 

Muerte sobre ruedas

 

En teoría los buses deben iniciar el recorrido... mas >

De cara frente al alza de precios

 

Los hondureños se encuentran de rodillas...mas >

¿Podrá cumplir Manuel Zelaya con sus promesas de campaña?
Su opinión aquí >>>
¿Podrá cumplir Manuel Zelaya con sus promesas de campaña?
Su opinión aquí >>>
Página Principal * Acerca de Hablemos Claro * Suscripciones * Distribuidores* Contáctenos * Enlaces
Editorial * Semana de Noticias * Personajes y Caras * Reservado * Clips y Agora

Derechos reservados Editorial Hablemos Claro 2003